Wp/guc/Sotpaapüna lamunaaka wiinnaa sünain Marakaaya

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Maapa Sotpaa Orientala sünain Wuinka Marakaayajatü.

Sotpaapüna lamunaaka wiinnaa sünain Marakaaya (alijunaiki: Costa Oriental del Lago de Maracaibo, COL) es una subregión administrativa del estado Zulia está compuesta por los municipios: Miranda, Santa Rita, Cabimas, Simón Bolívar, Lagunillas, Valmore Rodríguez y Baralt, del estado Zulia. Se distingue por ser la zona tradicional de la actividad petrolera del estado Zulia y donde todas las empresas y contratistas tienen su sede. Limita al oeste con el lago de Maracaibo, al este con los estados Falcón y Lara, al norte con el Golfo de Venezuela y al Sur con el Estado Trujillo.

Achikii[edit | edit source]

La costa oriental originalmente estuvo habitada por indígenas caquetíos de raza y lengua Arawaka, quienes construían sus casas sobre pilotes en el agua (palafitos). En 1568 Alonzo Pacheco fundó los Puertos de Altagracia para defender ambas orillas de la entrada del lago de Maracaibo. Durante la colonia se fundaron los pueblos de Santa Rita y Cabimas. Además, existían los pueblos de agua Lagunillas de agua, Ceuta, Moporo y Tomoporo (los 3 últimos todavía existen).

Durante la guerra de independencia la provincia de Maracaibo permaneció leal a España. Sin embargo, en los Puertos de Altagracia, Ana María Campos lideraba un movimiento de resistencia; capturada y torturada, su espíritu nunca se doblegó se convirtió en heroína zuliana de la independencia. En 1823 la batalla naval del Lago de Maracaibo, última batalla por la independencia, se libró en la bahía del Tablazo (cerca de Los Puertos de Altagracia).

Economía[edit | edit source]

La Costa Oriental del Lago (COL) mantuvo una economía basada en su tradición de villas pesqueras, hasta el descubrimiento de petróleo con el pozo Zumaque I (MG-1 en 1914), en 1922 el reventón del pozo Los Barrosos 2 (R4), descubridor del campo La Rosa, demostró el potencial petrolero de la zona atrayendo numerosas personas de otras partes del país y extranjeros. A la muerte de la señora Juana Villazmil, su Hato "Tía Juana" es expropiado por el gobierno de Juan Vicente Gómez y entregado en concesión a la compañía Shell. Posteriormente la Shell construye los campos residenciales que son la base de la actual población de Tía Juana. En 1937 el incendio de Lagunillas de agua dejó a numerosas familias sin hogar, que fueron reubicadas en la recién construida Ciudad Ojeda en 1941.